martes, 24 de abril de 2007

Y SU FUTURO?

QUIEN ESTA DE ESPALDAS ?

domingo, 22 de abril de 2007

LA SEGUNDA REPUBLICA


Y lios con LA SEGUNDA REPÚBLICA: Un discurso esquivo en la izquierda colombiana

Miguel Antonio Espinosa Rico
Marzo de 2007

Introducción.

Las notas que siguen constituyen un texto en proceso, que pretende convocar a la reflexión y discusión sobre asuntos cruciales del proceso revolucionario colombiano, en un momento particularmente importante por la constitución del Polo Democrático Alternativo, confluencia de las más divergentes tendencias del pensamiento alternativo, una de las cuales es EMANCIPACIÓN OBRERA, una corriente de pensamiento de ámbito regional, inspirada en la teoría marxista clásica construida por Carlos Marx, Federico Engels, Vladimir Ilich Lenin, Mao Tse Tung y Francisco Mosquera. En estos pensadores se condensan siglos de comprensión y análisis crítico de la sociedad mundial y nacional y a ellos rendimos un humilde tributo.

Pero la eclosión alternativa del Polo en Colombia, resulta apenas consecuente con el resurgir de un movimiento antiimperialista de escala global, alimentado por la agudización de las condiciones de sojuzgación y opresión que sobre todos los pueblos dependientes del mundo ejerce el imperialismo estadounidense, en alianzas abiertas con regímenes antidemocráticos y criminales como el inglés, el israelí y sectores de la extrema derecha de la mayoría de países de la órbita capitalista y del neocolonialismo contemporáneo.

Intentar construir discursos sobre nuestra realidad y rescatar los valiosos aportes del pensamiento libertario anticolonialista y republicano antineocolonialista, constituye una deuda de todos los revolucionarios de la Latinoamérica actual y un aporte necesario para la educación del pueblo y la construcción de condiciones subjetivas que nos puedan conducir a la conquista de la Segunda Independencia y la construcción de la Segunda República, en una sociedad de Nueva Democracia en marcha al socialismo.

En el presente documento se hará referencia a la cuestión nacional, a las razones para persistir en la necesidad de una Segunda Independencia y en una Segunda República, en el marco del análisis de las condiciones estructurales de una sociedad neocolonial bajo la égida del imperialismo estadounidense.

En el camino de la Segunda República se encuentra la necesidad de la Segunda Independencia

Sobre la Segunda República se conocen algunas notas escritas por el maestro Orlando Fals Borda , apenas divulgadas en reducidos círculos intelectuales de la capital de la República y en alguno eventos realizados en las diferentes regiones.
En el discurso de Fals Borda, el acento de la Segunda República está puesto en la condición de construcción de la unidad nacional a partir del reconocimiento de la diversidad cultural regional.

Fals expresa:

Hubo una Primera República de Colombia fundada en 1819 por Bolívar, Santander y otros generales de ideas liberales. Nacida con la impronta de la guerra revolucionaria, Colombia no pudo desligarse del destino sangriento que compartió con otros países latinoamericanos durante el Siglo XIX. Con algunas excepciones, entre ellas el incruento golpe de Estado por artesanos y obreros de 1854 que quisieron asegurar una vía propia de desarrollo, los gobernantes sucesivos del país apenas sí pudieron sostener, con violencia y conflictos civiles, la unidad nacional y el progreso colectivo. Con un manejo centralista, autoritario y magní/genocida que impuso en el Siglo XX, la clase oligárquica fue frustrando el querer de las mayorías populares y resultó incapaz de abrir las puertas a la evolución sociopolítica necesaria. La frustración nacional fue de tal dimensión que el país sufrió catástrofes incontenibles por falta de gobernabilidad y de equidad, en especial para las clases productivas en el campo, que en buena medida tuvieron que organizarse en guerrillas para defenderse” (Fals, Borda, 2001:112).

En la continuación de su exposición, hecha en Ibagué con ocasión del Primer Encuentro Nacional sobre regiones y provincias, de 19 y 20 de julio de 2001, se refiere así a los actores estratégicos del proceso de refundación de la república y el alumbramiento de la Segunda República:

En la Primera República, cinco grupos de colombiano/as, además de la clase obrera como tal, fueron sistemática y muchas veces cruelmente explotados, marginados y oprimidos: los jóvenes, las mujeres, los hombres, los/las indígenas, los negros/as y los campesinos.

Para el proceso de construcción de la Segunda República y el funcionamiento de sus instituciones, pueden designarse estos cinco grupos de talentosos y productivos compatriotas hasta ahora invisibles, como “grupos estratégicos” para que diseñen y dirijan las principales instituciones de la nueva República y para que compartan desde allí sus sueños. En el caso de los indígenas y negros, esta política también implicará el respeto a la autonomía de sus culturas y el apoyo a la conformación de Entidades Territoriales Indígenas y Comunidades Ribereñas Afrocolombianas (pág. 116).

Para desmentir a quienes se apresuraban a atacar la propuesta de República Regional Unitaria, Fals Borda anota:

Sorprendería igualmente que los candidatos bipartidistas propusieran, como marco general de los cambios necesarios, lo que el general Charles de Gaulle hizo en los años 80 para establecer la Quinta República francesa: procedió a reordenar el territorio nacional y local. De Gaulle golpeó en esta forma a los politiqueros que se habían enroscado en los 99 ingobernables departamentos franceses –tal como ocurre hoy en Colombia en los 32 departamentos que apenas sobreviven-, y los redujo a 22 regiones.

Es necesario atacar de frente este grave problema territorial, que por una década los parlamentarios bipartidistas vienen negándose a resolver por defender oscuros intereses personales. El ordenamiento que buscamos es aquel que, como mandato constitucional, sostiene que Colombia debe reorganizarse con Regiones Autónomas, reconociendo así su propia, diversa e histórica realidad dentro de la unidad nacional. Proponemos por ello concebir la Segunda República como Regional Unitaria, como combinación integrada de la docena de Estados-Regiones que se han venido identificando y movilizando para tales fines por razones convincentes” (pág. 115)

La propuesta de la Segunda República supone también la construcción de “Los nuevos símbolos”,

Para unificar el terrible desastre oligárquico de la Primera República colombiana lleva igualmente a cuestionar sus viejos símbolos, tales como el himno y la bandera, e inventar y proponer nuevos que reflejen las metas del presente y del futuro, y lleven a la unificación de los diversos movimientos de renovación regional y nacional.

Propuestas alternativas deben ser bienvenidas. Una de ellas originada en el Tolima, ha tomado el concepto de “despertar”, “renacer” o “amanecer” del Kaziyadu de los Huitotos. Se propone el mismo tricolor bolivariano, pero en vez de desplegar el obsoleto escudo de conocemos –con el tránsfuga departamento de Panamá, el gorro frigio francés, un cóndor semiextinguido a bala, y cuernos romanos de la abundancia-, ensaya una flor u objeto relacionado con el amanecer, como el conocido girasol (en su variedad colombiana), que en forma idealizada pueda servir para aquellos fines. Asimismo, se está ensayando el empleo de instrumentos electrónicos, gaitas, tiples y tamboras en vez de bandas marciales para la interpretación del nuevo himno, y se piensa en el uso de términos indígenas para la identificación de movimientos populares locales o aún nacionales. En esta forma se haría una importante contribución para la identidad cultural raizal y para la movilización ideológica independiente (pág. 117).

Para el presente documento, la Segunda República se propone a partir de la consideración central de la continuidad del régimen oligárquico en la conducción del gobierno, desde el momento mismo en que fue derrotado militarmente el poder colonial español, en 1819. La Batalla de Boyacá selló el traspaso de manos del régimen colonial, injusto y opresivo, a otro igualmente opresivo e injusto, encabezado por las elites criollas ilustradas y de comerciantes y terratenientes, que desde entonces han constituido una particular anacronía clasista apatrida y proimperialista.

Este es un pensamiento que por fortuna se pasea, recreado por toda Latinoamérica, cuyos procesos independientistas anticoloniales sacudieron al continente durante el temprano Siglo XIX. Así lo expresa Roig (2002):

Es necesario aclarar que el hecho denominado "Independencia", asimismo como el de "Emancipación", no fueron asuntos puntuales tal como se los narra a los niños en las escuelas, sino un proceso que, ahora lo vemos con claridad, es tarea permanente y mucho más compleja que la que presentan las historias oficiales.

Asimismo es necesario diferenciar entre los conceptos de "independencia" y "emancipación", tal como anticipamos, en cuanto actos complementarios que no se suponen necesariamente. En efecto logramos ser independientes de un poder como fue el metropolitano español o el portugués, pero bien pronto descubrimos que no estábamos emancipados respecto de prácticas sociales y políticas heredadas de aquellos regímenes, hecho que restaba alcances y efectividad a la independencia alcanzada.

Antes de las llamadas guerras de la independencia, ya Francisco Miranda, a fines del siglo XVIII, hablaba de la necesidad de lograr lo que el denominaba “independencia política” y “emancipación mental”, con lo que establecía diferencias entre un hecho y el otro, si bien al parecer los pensaba simultáneos o, por lo menos, que así debía serlo . Más tarde, lograda la independencia respecto del poder español en el territorio de la Gran Colombia, Simón Bolívar denunciará que “somos libres” pero que, sin embargo, seguimos sujetos a aquel poder. En efecto en el célebre Discurso de Angostura (1819) dice: “nuestras manos están libres y todavía nuestros corazones padecen las dolencias de la servidumbre”. A partir de ese momento, podría decirse que de un modo constante, aparecen en Sudamérica ambas tareas, las de independencia y de emancipación, como escindidas, una lograda y la otra no alcanzada aún .

En la primera república, que lleva ya 188 años de existencia, para el caso de Colombia, se condensa la expresión del triunfo de una revolución anticolonial, cuya naturaleza se quedó atrapada en las concepciones de clase propias del desarrollo de unas elites que desde entonces se federaron para alcanzar el triunfo de su proyecto independientista, pero en realidad nunca de liberación nacional ni de emancipación. Con razón los pastusos dicen desde entonces que su abjuración a favor de la Corona española se explica por el hecho de tener la convicción que con la independencia solamente asistíamos a un simple cambio de amos, como en efecto la historia nacional lo ha probado con creces.

Pero quienes asumen con claridad que la lucha estratégica del pueblo colombiano está relacionada con la conquista de la Segunda Independencia, podrán tener claro igualmente que ésta solo adquiere sentido si se la acompaña de la consigna consecuente de la construcción de la Segunda República, una que sin duda deberá comenzar por el reconocimiento de la condición multiétnica y pluricultural de nuestra nación, la cual se expresa espacialmente en la extraordinaria bioetnodiversidad de nuestro territorio y en sus regiones, verdaderos sincretismos culturales y portentosa potencialidad para la construcción del aplazado proyecto territorial nacional.

Con el maestro Orlando Fals Borda hemos compartido durante la última década la consigna de la lucha por la República Regional Unitaria, en respuesta a los alaridos y reacciones de la derecha y la extrema derecha que ha indicado que el reconocimiento de las autonomías regionales constituiría un reavivamiento de las luchas entre los poderes federales de los Estados que existieron durante el Siglo XIX, enmarcados en un conspicuo y maltrecho modelo descentralizador, impuesto como condición de cuotas de poder oligárquico regionalizado. Paradójicamente los centralistas y recentralizadores que han combatido la opción regionalizadora y entorpecido la discusión de los proyectos de Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial –LOOT, son los mismos que han acompañado pata en pared el modelo de dictadura narcoparacocrática que desde 2003 lidera Alvaro Uribe Vélez y que sin hacer tipo alguno de apoyo significativo a los quebrados y heridos departamentos, ha reforzado el ejecutivismo, recentralizando el poder, reinstitucionalizando las iniciativas regionales y amenazando de verdad la unidad nacional, mediante el establecimiento de proyectos políticos armados con apoyo del gobierno nacional, secuestrado por las viejas y renovadas mafias que financian y colocan presidentes, gobernadores, alcaldes, concejales, diputados y parlamentarios.

Paradójicamente también, la mayoría de líderes de la izquierda tradicional colombiana han ignorado la realidad regional del país, al considerar con injustificada ignorancia, excusada en actitudes prepotentes y arrogantes, que la única consigna revolucionaria tiene la escala nacional como su única e irrenunciable referente.

En esta actitud se ha desperdiciado infortunadamente un poderoso espacio de intervención y de respuesta a los inexorables y agresivos embates del modelo neoliberal y la globalización económica, cultural y política. Mientras la izquierda se apertrechaba de discursos escasamente argumentados sobre la cuestión nacional con aplicación a la realidad concreta de municipalización de la salud, la educación y muchas otras funciones del Estado; mientras el sindicalismo, anquilosado y abrumado por la corrupción se veía cada día reducido por el proceso irreversible de la privatización y la des-sindicalización, crecía a tasas geométricas la terciarización de la economía y la informatización de la ocupación; crecía y sigue creciendo sin parar la “municipalización” de la problemática social, todo ello en contraste clarísimo pero incomprendido aún, con la pérdida de una visión de proyecto político nacional revolucionario.

Ante la crisis del departamento, como entidad territorial, y del municipio, como inerme víctima del perverso modelo descentralizador a la “colombiana”, la mayor parte de analistas de la izquierda apenas se erguían para pavonearse diciendo cómo tenían razón de que el modelo iba en crisis creciente y que el problema era estructural y nacional y ….

Deslumbrados por la “certeza” de su vaticinio, que Marx y Engels habían advertido hace ya más de 150 años, y que pensadores nacionales habían anunciado muchas décadas atrás , olvidaron que la vanguardia revolucionaria debe estar atenta a advertir los cambios tácticos y estratégicos de las clases dominantes y que tales cambios en una sociedad concreta tienen expresiones espaciales, así este aspecto de la Geografía Política sea extraño al análisis de muchas tendencias marxistas. Concentrados excesivamente en la perspectiva histórica de la evolución del proceso revolucionario olvidaron la perspectiva espacial, que es como acudir a una guerra haciendo vulgar abstracción de los teatros de la misma, en los cuales se libran las batallas reales y se concretan tácticas y estrategias; derrotas y victorias.

A la municipalización de la crisis se respondió con una parroquial y aguerrida respuesta, liderada apenas por los sectores sindicalizados, la mayoría de las veces magisterial, pero no desde un proyecto político nacional que promoviera una respuesta sistemática e inteligente que promoviera nuevas formas de movilización social y política.

En el espectro político, está claro que en Colombia, la a veces sobreestimada “burguesía nacional” parece estar cada día más lejos de constituir un socio confiable en las luchas democráticas y antiimperialistas, razón por la cual los sectores revolucionarios no solo deberán afrontar la lucha contra la oligarquía sino la construcción del Frente Único Antiimperialista por la liberación nacional. En esta misma dirección sería apropiado indicar que dado que la burguesía nacional está secuestrada en las redes de una alianza de las clases oligárquicas proimperialistas y que no asumirá la construcción de un proyecto de Estado Nación, éste proyecto tiene que ser concluido por las fuerzas democráticas que se preparan para construir el Frente Único Antiimperialista, uno de cuyos pilares es hoy el Polo Democrático Alternativo y debe ser su conductor.

En este proceso es necesario convocar a atención acerca de la renovada cuestión nacional, la cual está cruzada, como lo estuvo en la China prerrevolucionaria, por la existencia innegable de las regiones, cuyo paisaje está marcado por profundos e históricos desequilibrios espaciales en sus niveles de desarrollo.

Taylor y Flint (2002) , expresan,

En la misma esencia de su naturaleza, el Estado-Nación proporciona a los individuos –a sus ciudadanos, a sus nacionales- su identidad espacio-temporal fundamental. Esta es nuestra conclusión final. Hemos llegado a lo que se puede llamar un modelo de Estado de “doble Jano”. Por el modelo topológico del capítulo 4 sabemos que, espacialmente, el Estado mira hacia adentro, a su sociedad civil, y hacia fuera, al sistema interestatal. Los individuos están literalmente focalizados en el sistema-mundo, en términos de quiénes son y dónde están y quiénes no son y dónde no están. Al sumar la nación al Estado, se añade al “modelo de Jano” de Nairn, mirando hacia atrás, a las luchas nacionales del pasado y hacia delante, a un futuro nacional seguro. A los individuos se les concede una identidad que establece de donde proceden y a dónde van. En definitiva, los Estados-nación definen las dimensiones espacio-temporales de las comunidades imaginadas a las que todos pertenecemos.

No hay que exagerar la importancia de esta situación para la política mundial. Al estar implicados de un modo directo en nuestras identidades personales, el Estado y la nación han pasado a formar parte del mundo que damos por sentado. Brown (1981:ix) describe las implicaciones políticas:

A veces se dice que lo último que descubriría un pez es el agua. Al ser una característica fundamental de su entorno la da por sentada. Así parece ocurrir con los hombres y mujeres del Siglo XX y el Estado-nación. Pero nosotros no solo creemos que el Estado-nación es un elemento permanente en nuestras circunstancias, pensamos –o, mejor dicho, partimos de esa base sin reflexionar sobre ello- que su existencia resuelve otros problemas.

Ahí reside el poder del Estado-nación, el eje en torno al cual gira la política del sistema-mundo moderno (pág. 258-259).

Si así no fuera, no tendrían sentido ni explicación posible las portentosas luchas nacionalistas libradas por los pueblos de la ex URSS, o de Yugoslavia, o incluso de la misma Italia, de España y de Canadá. Pero no la tendría tampoco la cada día más reforzada y a veces desesperada actitud xenofóbica de los nacionales franceses, italianos, españoles, ingleses y estadounidenses, temerosos de que sus países lleguen a constituir un escenario de confrontación en el cual ellos se conviertan en minorías frente a los flujos de inmigrantes, gracias a cuyo trabajo han construido imperios y riqueza.

Si se desatiende esta cuestión central y medular del análisis del sistema global, se caerá en el atractivo pero seudomaterialista discurso postmoderno que se ha enseñoreado en la academia mundial y que sin juicio de inventario repiten como loros muchos líderes de las viejas y nuevas izquierdas de Latinoamérica. Como el mismo Roig lo señala,

Lo que vamos a comentar se relaciona con la aparición del libro Imperio de Michael Hardt y Toni Negri, en el mes de marzo del 2000. Pues bien, estos autores, ambos de Massachussetts, desde una típica posición "posmoderna", entienden que se habría producido el paso desde un "imperialismo clásico" hacia una fase superior a la que denominan simplemente del "imperio" y afirman, para justificar la tesis, que mientras el primero, a saber, el "imperialismo clásico" todavía corresponde a la "modernidad", el siguiente, el "imperio" sería sin más un fenómeno "posmoderno".

Se intenta, pues, poner nuevamente en circulación una palabra, la de "imperio" que estaba dentro de las categorías "duras" impugnadas, por eso mismo, desde un "posmodernismo", dando de ella una versión "posmoderna". ¿Y cómo se logra? Pues, "ablandándola", incorporándola en el seno de un "pensamiento débil": la globalización que al parecer es también para ellos un fenómeno "posmoderno" ha tenido la virtud de limar las aristas duras de la vieja categoría, al haber descentrado el poder diseminándolo.

Esto se habría producido como consecuencia de la inevitable declinación de los estados nacionales, por su incapacidad de gobierno y control sobre sus propios territorios, así como la ubicación de los centros de decisión en esferas supranacionales "difusas".

La principal categoría con la que se pretende caracterizar al "imperio" es la de "poder difuso": los intereses dominantes no tendrían un centro único, ni habría un país en particular desde el que se ejercería el poder mundial, ni siquiera los Estados Unidos.

La categoría de "pueblo" que ya ofrecía dificultades y que había llevado a su abandono, vuelve en manos de estos autores a ser expulsada. La contraparte de aquel "poder difuso" no la integran los "pueblos" (articulados en un estado-nacional), sino otra categoría "difusa": la de "multitud".

Y así, pues, nos enteramos que en la medida en que está expandida por todo el planeta, la "multitud" lo cubre; uno de los motivos de la fuerza que se le supone radica en la diversidad y la heterogeneidad; se le atribuye la capacidad de "golpear" al poder del "imperio" el que, por lo demás, también es "difuso". Del cuadro de ciencia ficción en el que aparece pintada la imposible definición de "imperio", de la "difuminación" que se practica tanto con el "poder" como con la "multitud" se pasa a la confusión. Lo difuso se vuelve confuso.

El juicio de Jaime Petras es lapidario: "Imperio, el libro así titulado -dice- es una síntesis generalizada de banalidades intelectuales sobre la globalización, el posmodernismo, el posmarxismo, unidos todos por una serie de argumentos y suposiciones no fundamentados que violan seriamente las realidades económicas. La tesis sobre un "posimperialismo" del libro Imperio, no es novedosa, no es una gran teoría y explica poco el mundo real. Mas bien es -concluye afirmando- un ejercicio vacío de inteligencia crítica" .

A estas no pequeñas confusiones reinantes se suma también, o mejor, en consecuencia, la relacionada con la intencionada mixtura Estado-Gobierno, muy ayudada en Colombia por corrientes de centro izquierda que se mueven entre posiciones vergonzantes que durante la década de los 90 del Siglo XX renegaron del marxismo y conmocionados por la onda reformista que parió la neoliberal constitución política de 1991. La “confusión”, orientada más hacia los sectores intelectuales y el pueblo, llegó a sostener la sentencia liberal de que “el Estado somos todos”, principio fundamental que permite, por extensión, defender que “todos somos responsables de la crisis del Estado” y, por supuesto, que es apenas necesario asumir la co-responsabilidad en los procesos salvajes de privatización de las funciones indelegables del Estado, en responsabilidad de los gobiernos.

Así, como en una operación quirúrgica social sin anestesia, se aceleró la privatización de las utilidades de las empresas del Estado mientras simultáneamente se socializaban las quiebras que sobre éstas habían fabricado elites corruptas empotradas en el poder político y económico del Gobierno.

Precisamente sobre esta tragedia conceptual Taylor y Flint (pág. 191), aclaran:

… es necesario distinguir entre Estado y Gobierno. Recurriendo de nuevo a Laski (1935:23) se puede interpretar que el Gobierno es el principal agente del Estado, que existe para llevar a cabo las tareas estatales cotidianas del Estado. Los gobiernos son mecanismos “a corto plazo” para administrar los objetivos del Estado a largo plazo; de modo que todos los Estados son servidos por una continua sucesión de gobiernos. Pero los gobiernos sólo representan al Estado, no pueden sustituirlo porque un Gobierno no es un órgano soberano: la oposición al Gobierno es una actividad vital que forma parte de la misma esencia de la democracia liberal, mientras que la oposición al Estado es traición. Los gobiernos pueden intentar identificarse con el Estado y por tal motivo calificar a sus opositores de “traidores”, pero este es un juego muy arriesgado. Si esta táctica no logra su objetivo, puede que el Estado se encuentre con que es cuestionado dentro de sus fronteras por parte de lo que McColl (1969) denominaba el “Estado insurgente”, que cuenta con su propia área nuclear, su propio territorio y sus propias reclamaciones de soberanía. En este caso, la caída del Gobierno puede precipitar el derrumbamiento del Estado, como ocurrió por ejemplo, en Vietnam del Sur en 1975.

Magistral aclaración en un país como Colombia, objetivo de una guerra sucia declarada por el Gobierno a todos los sectores políticos y sociales organizados que ejercen oposición a sus políticas, todas contrarias al interés de la nación, constituyente primario del Estado. De tal magnitud es la prepotencia de la extrema derecha colombiana que durante declaraciones emitidas en la semana del 12 al 16 de marzo de 2007, el ex ministro del Interior, Fernando Londoño, propuso declarar a todo opositor al gobierno como “terrorista”. De hecho no existe ninguna diferencia entre este tipo de posiciones y la que mueve al imperialismo estadounidense a hacer uso de las “guerras preventivas”, a la luz de las cuales comete genocidios consentidos por la comunidad internacional de los gobiernos proimperialistas. Pero además, así como el señor BUSH justifica, como lo fundó el nazifascismo de Musolini y Hitler, la “guerra preventiva”, contra Afganistán, Irak y Somalia, en Colombia ya hay, desde hace décadas, líderes de la extrema derecha que consideran, como lo han revelado las escalofriantes declaraciones de los paramilitares invitados a juicio, que es necesario deshacerse de la oposición, pues ella representa un peligro inminente para el gobierno en el futuro.

Una verificación más de las infortunadas reflexiones de Negri y compañía, pues en Colombia, como en Argentina, Perú, Chile y Brasil, ese peligro latente del despertar de las “multitudes”, a pesar de ser “difuso” parece ser una amenaza real para el “difuso” poder del “imperio” y sus lacayos nacionales.

Una sentencia de Taylor y Flint (pág. 211), suena demoledora con respecto a quienes se apresuraron a sepultar la teoría del Estado y al Estado mismo:

El problema con la tesis, propia de la globalización, acerca de la desaparición del Estado, es que confunde la adaptación del Estado a las nuevas circunstancias que el debilitamiento del mismo (Taylor; 1994; 1995). El Estado moderno en sus múltiples formas no es eterno y un día desaparecerá cuando el sistema-mundo actual llegue a su fin. Pero entre tanto, el sistema interestatal forma parte indispensable del funcionamiento de la economía-mundo. Si no hubiera múltiples Estados, las empresas económicas no tendrían las oportunidades que les ha brindado el control del Estado, que les ha permitido extenderse y prosperar. Este es el motivo por el que existe esa relación ambigua entre los Estados territoriales y el capital. Utilizando la frase de Deutch (1981:331), los Estados son “a la vez indispensables e inadecuados”, hoy y a lo largo de la historia de la economía-mundo. La conclusión final es que sin los Estados territoriales no habría sistema capitalista (Chase-Dunn, 1989).

Resulta necesario entonces indicar que el pensamiento revolucionario no puede huir despavorido ante la confusión fabricada por los ideólogos que pregonan la llegada triunfante del “neomarxismo” “posmarxista” y que hace décadas está entendido, tal como lo enseño Francisco Mosquera, que dadas las particulares condiciones de la sociedad colombiana, será necesario hacer concesiones al atraso, no solo del desarrollo de las fuerzas productivas nacionales y del nivel de consciencia del pueblo sino de la estructura misma del Estado, sumido en la dependencia neocolonial regida por el imperialismo estadounidense.

Debemos agregar además, que dada la creciente agudización de las causas estructurales de la dependencia y de las condiciones de empobrecimiento generalizado del pueblo, mientras se mantenga la conducción oligárquica del Gobierno y la condición neocolonial del Estado, será mucho distante la tarea histórica de construcción del proyecto territorial nacional y, consecuentemente, la emersión del Estado Nacional colombiano, tarea inconclusa de la Primera Independencia.

También para quienes torpemente y por ausencia del panorama político nacional fingen o parecen ignorar que la Segunda República, como consigna y propuesta alternativa es mucho más anterior que el “Manifiesto de la Segunda República” del Comando Parapolítico de Santafé Ralito, habría que invitarlos a asumir con rigor el estudio de la realidad nacional, pues así como cayeron obnubilados en brazos del encanto neoliberal de las aperturas democrática y económica, esencia de la neoliberal Constitución de 1991, también podrían caer, como en efecto a veces lo hacen expreso, en los cantos de sirena de propuestas socialfascistas animadas y asesoradas por los propios ideólogos del imperialismos y sus reeditores criollos, algunos de ellos cooptados de grupos armados desmovilizados de la “izquierda” colombiana.

Deberemos preparar con un altísimo sentido patrióticamente revolucionario, la celebración de la efemérides de los 200 años de la Primera Independencia. No será muy difícil establecer las diferencias simbólicas en esta celebración, pues mientras las oligarquías y sus academias se dedican desde ahora a ensalzar a los líderes traidores y conciliadores de la lucha indígena, de los esclavos negros y la gesta comunera -Baltazar y Berbeo-, por ejemplo, nosotros habremos de destacar y rescatar el papel revolucionario jugado por el cacique Calarcá, por la cacica Gaitana, por Policarpa Salavarrieta, por Alcantúz y Galán.

2010 será un primer momento de canto y de esperanza en la movilización social en rechazo al régimen de opresión e impunidad reinante bajo el modelo salvaje del neoliberalismo, pero 2019 debe ser un hito histórico que nos permita alcanzar la refundación de la República, la conquista de la Segunda República y la transformación del Estado oligárquico, neocolonial y proimperialista en un Estado de Nueva Democracia bajo la conducción de una alianza de fuerzas revolucionarias y democráticas.

Queremos concluir este documento con el hermoso mensaje a la juventud, pronunciado por Manuel Ugarte en Valparaíso, Chile en 1927, cuyo contenido no puede ser más que pertinente a la actual situación del pueblo latinoamericano.


Manifiesto a la juventud latinoamericana

“Tres nombres han resonado durante estos últimos meses en el corazón de América Latina: México, Nicaragua, Panamá. En México, el imperialismo se afana por doblar la resistencia de un pueblo indómito que defiende su porvenir. En Nicaragua, el mismo imperialismo desembarca legiones conquistadoras. En Panamá, impone un tratado que compromete la independencia de la pequeña nación. Y como corolario lógico cunde entre la juventud, desde el río Bravo hasta el Estrecho de Magallanes, una crispación de solidaridad, traducida en la fórmula que lanzamos en 1912: “La América Latina para los latinoamericanos”. Es indispensable que la juventud intervenga en el gobierno de nuestras repúblicas, rodeando a hombres que comprendan el momento en que viven, a hombres que tengan la resolución suficiente para encararse con las realidades. Se impone algo más todavía. El fracaso de la mayoría de los dirigentes anuncia la bancarrota del sistema. Y es contra todo un orden de cosas que debemos levantarnos. Contra la plutocracia que, en más de una ocasión, entrelazó intereses con los del invasor. Contra la politiquería que hizo reverencias ante Washington para alcanzar el poder. Contra la descomposición que, en nuestra propia casa, facilita los planes del imperialismo. Nuestras patrias se desangran por todos los poros en beneficios de capitalistas extranjeros o de algunos privilegiados del terruño, sin dejar a la inmensa mayoría mas que el sacrificio y la incertidumbre. La salvación exige energías nuevas y será obra sobre todo de las generaciones recientes, del pueblo, de las masas anónimas eternamente sacrificadas. Una metamorfosis global ha de traer a la superficie las aguas que duermen en el fondo para hacer, al fin, en consonancia con lo que realmente somos, una política de audacia, de entusiasmo, de juventud. Sería inadmisible que mientras todo cambia, siguieran nuestras repúblicas atadas a tiranos infecundos, a las oligarquías estériles, a los debates regionales y pequeños, a toda rémora que ha detenido la fecunda circulación de nuestra sangre.

Al dirigirme hoy a la juventud y al pueblo, no entiendo reclamar honores. Los hombres no son mas que incidentes; lo único que vale son las ideas. Vengo a decir: hay que hacer esta política aunque la hagan sin mi. Pero hagan la política que hay que hacer y háganla porque la casa se está quemando y hay que salvar el patrimonio antes de que se convierta en cenizas. Si no renunciamos a nuestros antecedentes y a nuestro porvenir, si no aceptamos el vasallaje, hay que proceder sin demora a una renovación dentro de cada república a un acercamiento entre todas ellas. Entramos en una época francamente revolucionaria por las ideas. Hay que realizar la segunda Independencia, renovando el continente. Basta de concesiones abusivas, de empréstitos aventurados, de contratos dolorosos, de desordenes endémicos y de pueriles pleitos fronterizos. Remontémonos hasta el origen de la común historia. Volvamos a encender los ideales de Bolívar, de San Martín, de Hidalgo, de Morazán y vamos resueltamente hacia las ideas nuevas y hacia los partidos avanzados. El pasado ha sido un fracaso, sólo podemos confiar en el porvenir” .

(Mensaje de Manuel Ugarte a la juventud latinoamericana, en 1927, desde Valparaíso)

viernes, 20 de abril de 2007

ECORREGION EJE CAFETERO: A PESAR DE TODO, AVANZAMOS

COLEGIO MARIA DOLOROSA
BACHILLERATO EN ADMINISTRACION DE EMPRESAS

AREA DE PROYECTOS EMPRESARIALES

ECORREGION EJE CAFETERO:

A PESAR DE TODO, AVANZAMOS[1]

Oscar Arango Gaviria

Profesor Universidad Tecnológica de Pereira

Coordinador Comité Técnico, Alma Mater

DIFICULTADES

Si bien el trabajo en pro de la Ecorregión ha tenido progresos, es evidente que enfrenta dificultades de diferente magnitud y complejidad. A continuación se sintetizan algunas de los problemas que de manera notable continúan obstaculizando una mayor dinámica en la construcción social, cultural y política de la Ecorregión.

Politico institucionales

Un grupo representativo de potenciales aliados de la propuesta subordinan en gran medida cualquier opción de éxito a decisiones iniciales de la dirigencia político partidista. Se asume con gran escepticismo la vía inversa. No se reconoce que una manera de transformar la política pública (de eso también debe ocuparse la Ecorregión) es precisamente introduciendo prácticas a través de las cuales se pueda permear la vida político partidista con iniciativas que lleguen desde la sociedad civil organizada, la academia o los gremios.

Gran parte de la dirigencia política no asume ninguna propuesta que trascienda su jurisdicción político-electoral, lo cual supone que sus compromisos se concentran en aquel territorio donde claramente se puedan cosechar electores. Aunque esta realidad se matiza por la figura de la circunscripción nacional para Senado y las circunscripciones de minorías.

Aunque es una concertación compleja, no debe descartarse que en un futuro no lejano se pueda incorporar a los programas políticos de los partidos (y ya no de los candidatos aislados) el debate alrededor del desarrollo regional con sus respectivas propuestas.

La confianza, el capital social y demás requisitos sociales, culturales y políticos indispensables para afianzar la Agenda de la Ecorregión son todavía bastante embrionarios y frágiles. Hay quienes continúan juzgando como batallas perdidas de antemano los esfuerzos que desde diferentes frentes se están adelantando en pro de un reordenamiento territorial.

Ecorregion y reordenamiento territorial

En gran medida el debate alrededor de la Ecorregión remite a la normatividad vigente y a la necesidad de una Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial. Hay quienes están dedicados a esperar la aprobación de esta ley para, ahí sí, proceder a reordenar el territorio de la Ecorregión. Asumen que es sólo en el escenario del Congreso donde inicia y finaliza cualquier posibilidad de cambio en el ordenamiento territorial vigente. En este sentido, se trata de una actitud bastante proclive al centralismo, dedicada a esperar que desde las instancias nacionales se determinen las instrucciones acerca de cómo debe ser la relación de la sociedad con la naturaleza en este territorio y de cómo deben reorganizarse política e institucionalmente las relaciones entre gobernantes y gobernados. No asumen el reordenamiento territorial como una opción que tendrá viabilidad real si desde la Región se construye Nación.

Quizás como consecuencia de lo anterior, algunos consideran que es en los actuales límites departamentales donde debe iniciar y concluir el mayor esfuerzo de construcción regional. Por ello no extraña que una de las dificultades de lenguaje consista justamente en confundir ‘Departamento` con ‘Región`. De manera sorprendente el profesor Orlando Fals Borda acaba de sugerir que el mejor camino del reordenamiento territorial para el Valle del Cauca es que el Departamento se autotransforme en Región Autónoma[2].

Más todavía, puesto que en la Asamblea Constituyente de 1991 se hicieron graves concesiones en esta materia, la perspectiva de construcción de Región como entidad territorial quedó reducida a la articulación de dos o más departamentos completos. A muchos les cuesta gran dificultad aceptar que una propuesta de trabajo común interdepartamental no sea con todo, sino con parte de un departamento. Este es nuestro caso específico en el norte del Valle y el noroccidente del Tolima.

La actual configuración territorial y subregional de los departamentos es también otra dificultad a tener en cuenta. Está claro que en un mismo Departamento coexisten, y a veces se superponen, estrategias de desarrollo territorial. Un Departamento puede tener, como en el caso del Tolima, una mirada hacia Bogotá, otra hacia el sur y otra más hacia el norte, donde estaría la propuesta de la Ecorregión. Pero hasta ahora la vocería política al mando en la gobernación de este Departamento ha puesto a predominar el acercamiento hacia los departamentos del sur (en la administración de Guillermo Jaramillo) y hacia Bogotá (en la actual administración). En todo caso, la opción del territorio tolimense que hace parte de la Ecorregión está ahí como una potencialidad y no excluye, sino que bien podría complementar las otras dos alternativas.

En todo caso, persisten temores ocultos y temores públicos: que la Ecorregión se transforme en Entidad Territorial, o que la Ecorregión sea un instrumento al servicio de la fragmentación departamental.

La Ecorregión como construcción cultural

Desde el punto de vista cultural, incluso, tenemos grandes dificultades para aceptar que las fronteras territoriales del Eje Cafetero trascienden los límites de Caldas, Quindío y Risaralda.

Las cordilleras se aceptan como grandes obstáculos para construir la Ecorregión sólo cuando conviene. La Dorada es de Caldas, es decir pertenece al tradicional concepto de Eje Cafetero y no se coloca en duda esta realidad, a pesar de que está ubicada sobre el valle del río Magdalena en la ladera oriental de la cordillera Central. Pero se ve como un imposible, por las distancias y otras razones, que al proyecto de Ecorregión se puedan y deban sumar los municipios tolimenses que comparten el ecosistema, la historia, la cultura, la economía que tiene asiento en esa misma ladera.

Algo similar puede afirmarse con relación al norte del Valle y los sistemas históricos de poblamiento en la ladera oriental de la cordillera Occidental.

Tampoco está suficientemente saldado el debate contra los que descalifican el nombre de Eje Cafetero, porque ‘ya no somos café’ o porque ‘no queremos ser solo café’.

Dimensión institucional

De la cultura volvemos a lo político institucional. Salvo la iniciativa de Paisaje Cultural Cafetero, no hemos tenido una propuesta contundente que permita sumar a la Federación de Cafeteros como un socio estratégico a la propuesta de Ecorregión.

Mal se haría en desconocer que los Comités Departamentales de Cafeteros no necesariamente interactúan a escala regional y que sus planes y presupuestos tienen límites específicamente departamentales.

Las relaciones con el Gobierno Nacional han sido desiguales, inconsistentes y poco creativas. La iniciativa de un Pacto Región-Nación que iluminó el trabajo durante 2003, se desdibujó por cambios en el Ministerio de Ambiente y vacilaciones en el Departamento Nacional de Planeación.

Todavía operamos al interior de la Ecorregión con grandes dosis de centralismo. Las autoridades locales, en particular las de los pequeños municipios, no han sido convocadas y quizás aún no reconocen siquiera su rol potencial en este proceso.

Las comunidades étnicas, en particular las comunidades indígenas, no han sido citadas a evento o instancia alguna de la Ecorregión. Carecemos por completo de interlocución con ellas, sin importar que tengan una buena parte del territorio en sus manos y estén organizadas en 38 resguardos.

El Gobierno Nacional, los ministerios y los institutos descentralizados tienen una presencia territorial institucional en la Ecorregión bastante caprichosa y heterogénea, lo cual contribuye a generar tantos mapas político administrativos cuantas entidades estatales existen.

La Ecorregión como red de redes aún no se articula de manera significativa y los eventuales nodos son apenas tímidos y débiles enlaces.

Alcances de la agenda

La perspectiva de un desarrollo fundamentado en la plataforma natural, en una adecuada oferta de bienes y servicios ambientales, pero flexible y abierto a las dinámicas de la economía internacional, tanto como el horizonte de un desarrollo humano que defienda en primer lugar las libertades políticas y la construcción de ciudadanía, no gana todavía un lugar predominante en los escenarios de la planeación regional.

Un grupo relativamente grande de amigos de la Ecorregión se empeñan en reducir la propuesta a los linderos de una agenda ecológica y con ello limitan sus reales alcances y enajenan la posibilidad de conseguir nuevos e importantes socios.

Aunque este no sea su propósito, la Agenda para el desarrollo sostenible de la Ecorregión compite con otras agendas: la del PNUD, la del centro occidente y la agenda interna. Dicho en otras palabras, la coexistencia de agendas ha generado una inesperada dinámica en la que prácticamente todas han resultado perdedoras.

Dicha Agenda solo nos compromete formalmente y si bien desde fines de 2004 se dispuso de una ruta para integrar la dimensión del desarrollo humano, no hemos hecho lo suficiente para transformar estos temas en proyectos específicos, en movilización social y en construcción de ciudadanía.

Hacen falta acuerdos estratégicos sobre modelos de desarrollo que den prioridad a lo social.

Planeación

Las Areas para el Desarrollo de la Producción Sostenible –ADEPROS- representan un eje articulador de la propuesta de Ecorregión, pero apenas están dibujadas de manera bastante preliminar, a mano alzada, si se quiere.

Sólo marginalmente, o por lo menos, solo formalmente los planes territoriales de desarrollo y los planes de ordenamiento territorial reconocen la perspectiva ecorregional como dimensión articuladora de sus visiones.

Un sector de analistas persiste en defender la idea de ‘todo o nada’, esto es, solo le sirven proyectos que cubran la totalidad de los 92 municipios de la Ecorregión. No acepta que se trata de un proceso que se está construyendo sobre la base del progresivo copamiento territorial y que está siendo retroalimentado con fundamento en la más variada forma de acuerdos supramunicipales, supradepartamentales e interinstitucionales.

La perspectiva de Ciudad Región Eje Cafetero sólo es un escenario de planificación en los espacios académicos, pero todavía no en los escenarios político institucionales. Algo similar sucede, por supuesto, con la Ecorregión propiamente dicha.

Educación e investigación

La Ecorregión Eje Cafetero todavía no es objeto de trabajo cotidiano en las aulas escolares. Los libros que circulan por las aulas de nuestros establecimientos educativos no mencionan siquiera el concepto. La geografía, la historia y las demás disciplinas se enseñan a nuestros niños y jóvenes pasando por alto las nuevas realidades territoriales. En las universidades, sólo marginalmente se ha logrado algún nexo entre este proceso y las estructuras curriculares.

Una parte importante de la intelectualidad y de la dirigencia de las organizaciones de la sociedad civil carece de nexos reales con las propuestas generales y las expectativas de la Agenda.

Otro grupo de personas, empeñadas solo en ver resultados tangibles de la Ecorregión, descalifican –no se sabe si de buena o mala fe- cualquier iniciativa encaminada a estudiar y documentar con rigor académico las propuestas defendidas desde la Agenda. Ellos requieren resultados ya, lo demás lo descalifican como mera palabrería.

Comunicaciones

Es claro que las dificultades de orden cultural están íntimamente asociadas a una evidente debilidad del proceso en el componente comunicacional.

Bien podría afirmarse que aún nos movemos con una iniciativa que sólo es conocida por un grupo bastante reducido de la población que habita en los 92 municipios de la Ecorregión.

Hasta ahora no se ha contado con un programa de Comunicaciones que posicione y debata públicamente, de manera sistemática y cotidiana, en todos los medios, la perspectiva ecorregional. Se carece de una política pública a través de la cual los medios de comunicación hagan visible su acuerdo con la necesidad de una estrategia de desarrollo regional, y ya no sólo departamental.

Por si fuera poco, algunos de los medios de comunicación persisten en sobredimensionar los elementos de tensión y conflicto, apenas normales en el reordenamiento territorial, y dejan a un lado los saldos pedagógicos de las experiencias positivas de acercamiento y encuentro.

Cooperación internacional

Con excepción de la GTZ, no se ha conseguido que la cooperación internacional reconozca la Ecorregión como un territorio con vida propia y realice concertaciones que atiendan la visión y los lineamientos establecidos en la Agenda para el desarrollo sostenible que se acordó desde 2002.

El PNUD trabaja con un concepto de Eje Cafetero y una territorialidad limitada a Caldas, Quindío y Risaralda.

Las demás agencias de cooperación casi siempre realizan inversiones y apoyos puntuales alrededor de los límites de un departamento en particular.

Financiación del desarrollo

En fin, carecemos de información que nos permita dimensionar, en el mejor de los sentidos, la magnitud y la fuente de los recursos indispensables para financiar el desarrollo regional como está concebido en la Agenda.

… A PESAR DE TODO, AVANZAMOS

No obstante lo dicho, seguimos siendo una región marcha, que no se ha sentado a esperar las decisiones de las autoridades del Gobierno Central ni se ha limitado a hacer antesala para que lleguen los grandes acuerdos políticos que despejen completamente el camino y hagan de la construcción regional en Colombia un escenario excento de conflictos y tensiones.

En 2002 conseguimos que el Plan Nacional de Desarrollo reconociera la existencia del proceso y anunciara la decisión del alto gobierno de acompañarnos. Aunque es una cuenta pendiente, en el futuro seguramente nos servirá para diversas negociaciones.

Contra las voces apocalípticas que anunciaban que la propuesta sería flor de un día, el trabajo alrededor de la Ecorregión ha trascendido prácticamente tres períodos de gobierno de autoridades territoriales y dos nacionales. No se ha conseguido todo lo deseado, pero allí queda el expediente que muy seguramente contribuye a generar legitimidad.

Hemos discutido intensamente sobre el tema y, por ahora, nos mantenemos en la idea de vigorizar un Comité Técnico y una Secretaría Técnica de la Ecorregión que pueda responder por la dinámica general del proceso sin más institucionalidad que la otorgada por nosotros mismos. Con ello quizás hemos perdido oportunidades de conseguir nexos más fuertes con otras instituciones públicas o privadas, pero hemos garantizado formas de trabajo autónomo, flexible y, lo que es más importante, basado en proyectos de común interés.

Por lo demás la experiencia del Comité Técnico prueba, por si hiciera falta, la importancia del trabajo en red, de manera horizontal y democrática.

Debo admitir que otro de los logros en bien de la Ecorregión es, sin duda, el haber conseguido un acuerdo estratégico que se transformó en la Agenda, y que entre todos no solo hubiéramos aceptado que la primera versión de dicha Agenda resultaba a todas luces incompleta, sino que hayamos encontrado la manera de complementarla con la dimensión del desarrollo humano su contenido original.

Ahora tenemos enfrente un desafío de múltiple dimensión. a) Como tal, la Agenda debe servir de instrumento para movilizar social y políticamente la población en pro de los objetivos allí consignados; b) Además de la Agenda para la Ecorregión, se cuenta con las Agendas Departamentales Internas y es indispensable y urgente buscar un entendimiento para construir una Agenda Interna Regional propiamente dicha; c) A estas dos Agendas debe sumarse la necesidad de dotar a este territorio de una Agenda Regional de Ciencia, Tecnología e Innovación que sirva, esencialmente, al norte trazado por aquellas.

Desde el 2000 se cuenta con un convenio entre las cinco Corporaciones Autónomas Regionales con asiento en la Ecorregión y este acuerdo, aún por encima de las dificultades que se puedan observar en el manejo puntual de algunos temas, indica que sí es posible un manejo interinstitucional que responda por proyectos regionales.

De igual forma, desde el 2000 se viene construyendo la Red de Universidades Públicas del Eje Cafetero, Alma Mater. Sin duda, este es un instrumento puesto al servicio del desarrollo regional y del pacto con el Estado central. No en vano su slogan fundacional reza: “desde la región académica construyendo Nación”.

Podemos aceptar como un hecho que, en efecto, se ha consolidado nuestra capacidad regional de análisis: han prosperado las maestrías que trabajan problemas regionales; han prosperado proyectos de investigación interinstitucional, y crecen las redes académicas. En una palabra, la región empieza a ser objeto de trabajo por un número cada vez mayor de estudiantes profesores e investigadores de las instituciones de la Red.

Además la expresa voluntad de universidades privadas (entre ellas la Universidad Autónoma de Manizales, la Universidad Católica Popular de Risaralda o la Corporación Universitaria del norte del Valle) para comprometerse académicamente con el futuro de la Ecorregión, indica que en el frente académico no estamos derrotados y que los mejores días están por llegar en bien de un mejor conocimiento de la realidad regional.

Empiezan a asomarse importantes esfuerzos y voluntades de trabajo supramunicipal y las Asociaciones de Municipios crecen en cantidad y calidad Así lo atestiguan las asociaciones de municipios cordilleranos en el Quindío y el Tolima; en el norte del Valle; en Caldas con epicentro en Supía; en el occidente de Risaralda, con Belén, Apía y Santuario; en el norte del Tolima).

La perspectiva abierta por el Decreto sobre planes de cuencas hidrográficas favorece, sin duda, la planificación subregional en la Ecorregión y sirve de escenario propicio para avanzar en acuerdos interinstitucionales.

Hay nuevos mapas político institucionales que favorecen la perspectiva de la Ecorregión, total o parcialmente. Algunos de estos mapas ya se aproximan a las nuevas realidades socio económicas y territoriales en las se soporta nuestra propuesta. Este es el caso del Incoder o de la propia Policía Nacional.

Este año se conformó la Asociación de 8 Cámaras de Comercio del Eje Cafetero –Asoeje. Si bien no se trata de un utensilio estrictamente pensado para servir a la construcción de la Ecorregión, es evidente que una adecuada concertación interinstitucional terminará por hacer visible el interés del empresariado por las nuevas formas del ordenamiento territorial. Por ahora complace saber que Asoeje se ha integrado al trabajo del Comité Técnico de la Ecorregión como uno más de sus miembros.

En materia de comunicaciones también se cuenta con una luz al final del túnel. Poco a poco se han ido construyendo nuevos espacios y acuerdos para cumplir la tarea. Existen opciones de comunicación que debemos utilizar con gran responsabilidad. Por ejemplo, el convenio Telecafé-Alma Mater; la oferta del periódico La Tarde para publicar una columna de la Ecorregión, o el trabajo persistente y cada vez más amplio que se viene desarrollando a través de las bases de datos con miles de correos electrónicos. Varios de nuestros portales han abierto con generosidad sus puertas para realizar, entre otros, el trabajo comunicacional alrededor de la Ecorregión.

De otra parte, la publicidad comercial y los anuncios publicitarios del empresariado en la gran mayoría de los casos es proclive a usar positivamente el concepto de Eje Cafetero, así muchos de ellos no tengan conciencia de la jurisdicción que se quiere describir.

Aún con sus limitaciones, los macroproyectos de infraestructura vial y de equipamientos favorecen el horizonte de la Ecorregión. Nos acercan en todos los sentidos.

Debo recordar a este calificado auditorio que la Ecorregión la estamos construyendo con grandes dosis de autonomía; con más voluntad que respaldos jurídico-políticos; en múltiples escenarios; con los más variados actores y en las mas disímiles escalas. Por lo tanto, nuestro trabajo debe valorar como altamente positivo cualquier esfuerzo supramunicipal que se produzca, y si es de carácter supradepartamental, cuánto mejor.

Quisiera creer que esta Red de Planificadores contribuirá, desde su propio y particular escenario de trabajo, a tejer la Red de Redes, esto es, a construir la Ecorregión Eje Cafetero.

REPRODUCIDO POR:

ORLANDO URIBE BUITRAGO

Profesor de proyectos



[1] Texto leído en la tercera reunión de la Red de Planificadores de la Ecorregión Eje Cafetero. Manizales, octubre 8 de 2005

[2] “Lo más apropiado para el Valle –dice este investigador y dirigente- en las actuales circunstancias, ssería seguir como está y proclamarse él mismo como Región Autónoma, en desarrollo de los artículos 285, 287 y 300 de la Constitución Política”. Caja de Herramientas. Septiembre, 2005. p. 8

Normatividad para la elaboración de propuesta de proyecto de investigación

Normatividad para la elaboración de propuesta de proyecto de investigación

Indice

1. ¿Qué voy a hacer por la investigación?

2. Presentación

3. Cómo generar ideas para una investigación

4. Planteamiento del Problema

5. Objetivos, preguntas, justificación y viabilidad de la investigación.

6. Marco teórico y las hipótesis

7. Metodología Propuesta

8. Consideraciones adicionales

9. Bibliografía

1. ¿Qué voy a hacer por la investigación?

Voy a... .:.Difundirla por toda la gente que me rodea y mostrarles la importancia de ella.

.:.Lograr mantener el gusto por la investigación, nunca limitarme a lo que yo conozco solamente de manera que siempre deberé estar abierto a diferentes verdades.

.:.Promoverla con pláticas a jóvenes, y las personas en general.

.:.Comunicarla para transmitir nuevos conocimientos, los cuales nunca tendré sólo para mí.

.:.Motivar a aquellos que deseen investigar y por motivos de el entorno no deciden hacerlo y tienen la inseguridad.

.:.Realizarla de corazón, no sólo por publicidad o amarillismo.

.:.Hacerla interesante en todo y por todo, y no dejarme llevar por las corrientes del entorno y tomarla como una actitud diaria.

.:.Realizarla organizada, constante y disciplinada y no conformarme con lo que muestra en la superficie, debo y voy ahondar en lo investigado.

.:.Enriquecerla, para eso voy a leer continuamente para poseer criterio.

.:.Utilizarla para adquirir mi propia conciencia en primera instancia antes de querer concientizar a los demás.

.:.Apoyarla con mi trabajo y mis recursos, aún económicamente cuando ciertas investigaciones no estén a mi alcance económico.

.:.Llevarla a cabo con esfuerzos continuos en diferentes etapas hasta estar conforme con mi trabajo en todos los aspectos.

.:.Mantenerla con perseverancia, no doblegándome con los fracasos para continuarla hasta llegar a las metas deseadas.

.:.No conformarme con los conocimientos que pudiera poseer, siempre con miras de investigar y no caer en la convergencia.

.:.Dar crédito a las fuentes de información tanto directas como a las indirectas.

.:.Mantenerla con imparcialidad, no dejándome llevar por mis pasiones, prejuicios, paradigmas, intereses e ignorancia.

.:.Permitirle las opiniones y críticas de toda índole, tratando de abrir mi entendimiento para evitar ser obcecado y hermético

.:.Hacer la una aportación a la sociedad para su beneficio...

2. Presentación

Elaboración de la propuesta de investigación

La propuesta de investigación es la única vía de comunicación que el investigador tiene con las instancias con mayor inherencia para la toma de la decisión final, como son los evaluadores y los asesores de tesis.

Los principios de equidad e imparcialidad que rigen en la investigación, hacen que la selección final de un trabajo de tesis dependa de la calidad técnica, pertinencia y solidez de la propuesta. Esta parte de la guía intenta apoyar al maestrante – investigador- en el cumplimiento riguroso y preciso de los requisitos básicos que debe cumplir la propuesta de investigación. Aunque el volumen de información que debe contener una propuesta de investigación es difícil de determinar, se recomienda que ésta no exceda las 15 páginas excluyendo cuadros, casos / hojas de vida resumidas y otros anexos.

Aunque las secciones de un proyecto de investigación pueden variar de una propuesta a otra, para los propósitos de la UNIVAFU deben diligenciar los siguientes componentes, de acuerdo con las especificaciones dadas a continuación.

El resumen del proyecto –propuesta- debe elaborarse en un máximo aproximado de 1000 palabras (dos hojas a espacio sencillo) y contener la información necesaria para darle al lector una idea precisa de la pertinencia y calidad proyecto. Teniendo en cuenta que el resumen forma parte de la documentación que respalda al proyecto para que sea aprobado, los objetivos (general y específicos), resultados esperados y estrategia de comunicación deben ser presentados en forma clara y precisa. Se recomienda además hacer una breve síntesis del problema a investigar, marco teórico y metodología a utilizar.

3. Cómo generar ideas para una investigación

Existe una gran variedad de formas de generación de ideas de investigación Social. Entre ellas, las experiencias individuales, la practica de una profesión, teorías, experimentos, otras investigaciones, conversaciones con amigos o personas, observación de hechos, presentimientos, la vida cotidiana, etc.. La idea puede surgir de donde se congregan grupos, la misma dinámica de la sociedad en su quehacer cotidiano y los problemas evidentes que aquejan a la sociedad. La mayoría de las de las ideas iniciales son vagas y requieren análisis cuidadoso para que sea transformadas en planteamientos más precisos. Para esto, es necesario que el investigador se introduzca en el área de conocimiento para tener condiciones para precisar su idea sobre la investigación.

Conocer lo que se ha escrito sobre un tema ayuda a:

1. No repetir una investigación ya realizada o que se ha estado realizando repetidamente por muchas personas.

2. Estructurar formalmente la idea de investigación.

3. Seleccionar la perspectiva principal desde la cual se abordará la ideas de la investigación.

Es evidente que cuanto más se conozca el tema mejor, el proceso de afinar la idea será más eficiente y rápido. Los temas ya investigados requieren planteamientos más específicos por lo que se requiere:

1. Encontrar los documentos o escritos, teorías, etcétera; que reportan los avances de conocimiento.

2. Identificar los temas ya investigados pero menos estructurados. Y formalizados.

3. Temas poco investigados y poco estructurados.

4. Temas no investigados.

¿En que categoría cae su idea de investigación?

Criterios para generar ideas. Para generar ideas de investigación se sugiere:

1. Ideas que intrigan de manera personal al investigador.

2. Ideas que no son necesariamente nuevas pero son novedosas.

3. Ideas que ayuden a comprender y describir fenómenos sociales

4. Investigaciones que vendrán a resolver problemas de la sociedad.

4. Planteamiento del Problema

En la definición del problema de estudio es fundamental identificar claramente la pregunta que se quiere responder o el problema concreto a cuya solución o entendimiento se contribuirá con la ejecución del proyecto de investigación.

Por lo tanto se recomienda hacer una descripción clara, precisa y completa de la naturaleza y magnitud del problema y justificar la necesidad de la investigación en términos del desarrollo social y/o del aporte al conocimiento científico global.

El planteamiento del problema de una investigación social debe dejar bien establecido:

1. La descripción del problema.

2. Definir al sujeto y el objeto de la investigación.

3. Delimitaciones de teoría, tiempo, espacio y alcances.

4. Justificación de la investigación

5. Viabilidad

6. Objetivos de la investigación

7. Establecimiento de preguntas de investigación

Descripción del problema

Planear un problema es afinar su estructura formalmente. Se debe describir el problema en términos concretos, explícitos y específicos, de manera que los argumentos puedan ser investigados por medio de los procedimientos científicos.

Un problema correctamente planteado está parcialmente resuelto, a mayor exactitud corresponden más posibilidades de obtener una solución satisfactoria. El investigador debe ser capaz no solo de conceptualizar el problema sino también de verbalizarlo en forma clara, precisa y accesible.

En algunas ocasiones sabe lo que desea hacer pero no sabe o puede comunicarlo a los demás y es necesario que realice un esfuerzo por traducir su pensamiento a términos que el mismo entienda y acepte para después poder comunicarlo a los demás.

El planteamiento del problema debe estar expuesto con los criterios siguientes:

1. El problema debe estar formulado claramente; describir los hechos, situaciones, participantes, características del fenómeno, lugares, fechas, conflictos, dramas, situaciones difíciles, desenlaces, etc.. Defina claramente porque lo considera un problema y para quien –entendiendo por problema, la problemática planteada o el fenómeno estudiado-

2. Expresar el problema y su relación con una o más variables.

3. Expresar las posibilidades de realizar pruebas empíricas.

4. Señale los aspectos observables y medibles.

Impacto esperado

El impacto esperado no es una reformulación de los resultados sino una descripción de la incidencia de los resultados desde el punto de vista de los asuntos o problemas estratégicos definidos en la sociedad. Se relacionan principalmente con la solución de problemas locales, regionales, nacionales o globales, y/o con el desarrollo del país, en términos académicos, socioeconómicos, ambientales, de productividad, etc. .

Usuarios directos e indirectos potenciales de los resultados de la Investigación

El investigador debe identificar claramente las instituciones, gremios y comunidades, nacionales o internacionales, que podrán utilizar los resultados de la investigación para el desarrollo de sus objetivos, políticas, planes o programas.

5. Objetivos, preguntas, justificación y viabilidad de la investigación.

Los objetivos de investigación

La fijación de un objetivo o de varios objetivos es necesaria ya que a través de ellos se conoce que es lo que se pretende con el esfuerzo investigativo. El objetivo es la razón de ser y hacer en la investigación.

Estos deben estar orientados a la obtención de un conocimiento y ser congruentes entre sí. El objetivo ayuda a las investigaciones de definir que es los que se pretende obtener como producto, que respuestas va a dar a las preguntas formuladas, como se va a resolver el problema planteado o como podría ayudar a resolverlo.

Los objetivos debe ser claros en su redacción, medibles y alcanzables. NO deben permitir desviaciones durante el proceso de la investigación. Son las guías de estudio durante el proceso de la investigación.

Los objetivos deben mostrar una relación clara y consistente con la descripción del problema y, específicamente, con las preguntas y/o hipótesis que se quieren resolver. La formulación de objetivos claros y viables constituye una base importante para juzgar el resto de la propuesta y además facilita la estructuración de la metodología.

Se recomienda formular un solo objetivo general global, coherente con el problema planteado, y más objetivos específicos que conducirán a lograr el objetivo general y que son alcanzables con la metodología propuesta.

El objetivo debe redactarse con un verbo en infinitivo al principio que denote la búsqueda de un conocimiento, por ejemplo: determinar, evaluar, analizar, describir, desarrollar, descubrir, clasificar, enumerar, establecer, experimentar, observar, obtener, proponer, comparar, intuir, percibir, capturar, acopiar, desarrollar, discutir, elaborar, recolectar, concentrar, discutir, comprobar, comparar, aplicar, probar, inferir, aclarar, acoger, actualizar, abatir, comprender, adecuar, adquirir, debatir, afirmar, advertir, afrontar, agotar, ahondar, definir, generar, guiar, diferenciar, comentar, estudiar, estructurar, sugerir, reforzar, explicar, etc.

Con el logro de los objetivos específicos se espera, entre otros, encontrar respuesta a una o más de las siguientes preguntas: ¿Cuál será el conocimiento generado si el trabajo se realiza? ¿Qué solución a que problema se espera desarrollar?

.... Recuerde que la creación de conocimiento no es más que la sola generación de datos nuevos, sino avanzar en la comprensión de un fenómeno. No debe confundir objetivos con actividades o procedimientos metodológicos.

Las preguntas de investigación

Es conveniente plantear el problema a través e una o varias preguntas que se resolverán durante el proceso de investigación. Es forma de plantear el problema ayuda a presentarlo de manera directa minimizando su distorsión. Para esto debemos tomar en cuenta lo siguiente:

1. La pregunta no siempre comunica el problema en su totalidad, ya que cada problema requiere de un análisis en lo particular.

2. Las preguntas no deben ser demasiado generales ya que no conducen al aspecto concreto de investigación.

3. Las preguntas no deben usar términos ambiguos ni abstractos. Constituyen más bien ideas iniciales que es necesario refinar y precisar para que guíen el estudio.

4. Evitar preguntas que generen una gran cantidad de dudas.

5. Las preguntas deben ser precisas.

6. Las preguntas deben establecer los límites temporales y espaciales del estudios a realizar.

Ejemplos:

o ¿Cuáles son los medios de comunicación que utilizan con más frecuencia los niveles gerenciales?

o ¿Qué tipo de información se tramita por dichos medios?

o ¿Qué propósitos tiene la información?

o ¿Quién o quiénes elaboran esa información?

o ¿Con que frecuencia se envía dicha información?

o ¿Cuáles son los problemas más frecuentes durante el proceso de información?

La justificación de la Investigación

Justificar una investigación es exponer las razones por las cuales se quieres realizar. Toda investigación debe realizarse con un propósito definido. Debe explicar porque es conveniente la investigación y qué o cuáles son los beneficios que se esperan con el conocimiento obtenido. El investigador tiene que saber "vender la idea" de la investigación a realizar, por lo que deberá acentuar sus argumentos en los beneficios a obtener y a los usos que se le dará al conocimiento.

Para tal fin, el asesor de la investigación establece una serie de criterios para evaluar la utilidad de un estudio propuesto; tales criterios son:

1. Conveniente, en cuanto al propósito académico o la utilidad social, el sentido de la urgencia. Para qué servirá y a quién le sirve.

2. Relevancia social. Trascendencia, utilidad y beneficios.

3. Implicaciones prácticas. ¿Realmente tiene algún uso la información?

4. Valor teórico, ¿ Se va a cubrir algún hueco del conocimiento?

5. Utilidad metodológica, ¿Se va a utilizar algún modelo nuevo para obtener y de recolectar información?

La viabilidad de la investigación

La viabilidad de la investigación está íntimamente relacionada con la disponibilidad de los recursos materiales, económicos, financieros, humanos, tiempo y de información. Para cada uno de estos aspectos hay que hacer un cuestionamiento crítico y realista con una respuesta clara y definida, ya que alguna duda al respecto puede obstaculizar los propósitos de la investigación.

En conclusión...

Plantear un problema es afinar y estructurar formalmente la idea de la investigación, desarrollando los tres elementos fundamentales: objetivos, preguntas y justificación de la investigación. Los objetivos y las preguntas deben ser congruentes y factibles de respuesta y de ir en la misma dirección. La justificación nos expone las razones por las cuales es necesario hacer el esfuerzo investigativo. Los criterios de factibilidad se basan en la disponibilidad de recursos, conveniencia social, relevancia, implicaciones prácticas, valor teórica y utilidad metodológica. El planteamiento de un problema no debe incluir juicios morales o estéticos. Debe incluir aspectos de ética profesional respetando la confidencialidad, obra intelectual y prácticas que respeten la dignidad humana.

6. Marco teórico y las hipótesis

Marco teórico

Síntesis del contexto general (local, nacional y mundial) en el cual se ubica el tema de la propuesta, estado actual del conocimiento del problema, brechas que existen y vacío que se quiere llenar con el proyecto; porqué y cómo la investigación propuesta, a diferencia de investigaciones previas, contribuirá, con probabilidades de éxito, a la solución o comprensión del problema planteado.

Las funciones principales del marco teórico son las siguientes:

1. Orienta sobre el conocimiento del tipo de investigación

2. Amplia el horizonte de estudio, pues da opciones de puntos de vista

3. Conduce al establecimiento de hipótesis

4. Inspira líneas de investigación

5. Prevee la manera de interpretar los datos provenientes de la investigación

" Una teoría es un conjunto de conceptos, definiciones y proposiciones relacionados entre sí, que presentan un punto de vista sistemático de fenómenos especificando relaciones entre variables, con el propósitos de explicar y predecir los fenómenos"

Las funciones de las teorías

1. La función más importante de la teoría es explicar porqué, cómo, quién, cuándo, quién dónde ocurre un fenómeno.

2. Explica diferente manifestaciones del fenómeno.

3. Describe como se origina, evoluciona y afecta el fenómeno.

4. Sistematiza el conocimiento aislado y difuso.

5. Hace predicciones acerca del futuro del problema.

6. Explica la relaciones con diferentes variables.

¿Cómo se evalúa una teoría?

Todas las teorías aportan conocimiento. Los criterios más comunes para evaluarla son:

1. Capacidad de descripción.

2. Consistencia lógica

3. Perspectiva

4. Fructificación heurística –generadora de nuevas interrogantes-

5. Parsimonia –sencillez-

Las hipótesis

Las hipótesis son proposiciones tentativas acerca de las relaciones entre dos o más variables y se apoyan en conocimientos organizados y sistematizados. Las hipótesis contienen variables; éstas con propiedades que pueden ser medidas mediante un proceso empírico.

Las hipótesis surgen normalmente del planteamiento del problema y la revisión de la literatura y algunas veces de las teorías. Pueden referirse a una situación real. Las variables contenidas deben ser precisadas, concretas y poder observarse en la realidad; la relación entre las variables debe ser clara, verosímil y medible. Asimismo, las hipótesis deben estar vinculadas con técnicas disponibles para probarlas.

Las hipótesis se clasifican de la manera siguiente:

1. Hipótesis de investigación.

2. Hipótesis nulas

3. Hipótesis alternativas

Las hipótesis de investigación se clasifican como:

1. Hipótesis descriptiva

2. Hipótesis correlacionales

3. Hipótesis de diferenciación

4. Hipótesis causales.

7. Metodología Propuesta

Debe mostrarse, en forma organizada, clara y precisa, cómo se alcanzarán cada uno de los objetivos específicos propuestos. La metodología debe reflejar la estructura lógica y el rigor científico del proceso de investigación desde la elección de un enfoque metodológico específico (preguntas con hipótesis fundamentadas correspondientes, diseños de la muestra o experimentales) hasta la forma como se van a analizar, interpretar y presentar los resultados.

Deben detallarse, los procedimientos, técnicas, actividades y demás estrategias metodológicos requeridas para la investigación. Deberá indicarse el proceso a seguir en la recolección de la información, así como en la organización, sistematización y análisis de los datos.

Tenga en cuenta que el diseño metodológico es la base para planificar todas las actividades que demanda el proyecto y para determinar los recursos humanos y financieros requeridos. Una metodología vaga o imprecisa no brinda elementos para evaluar la pertinencia de los recursos solicitados. Para los Programas Nacionales que lo exigen, el investigador deberá describir las consideraciones éticas. Adicionalmente se deberá anexar la carta de aprobación del proyecto de tesis por parte de la Institución. En el caso de la investigación en personas o grupos humanos, es indispensable partir de los principios de ética institucional.

Resultados Esperados

Estos deben estar de acuerdo con los objetivos planteados (pero no son una reformulación de los objetivos) y ser coherentes con la metodología planteada, con las capacidades del grupo de investigación, con la infraestructura material y con los medios de los cuales se disponga.

Los resultados directos son los productos que se obtienen al alcanzar los objetivos específicos propuestos ya sea en forma de nuevo conocimiento, información, bienes o servicios y deben ser concretos y verificables.

Los resultados indirectos se refieren a la formación de nuevos investigadores, especialmente en nivel de maestría o doctorado, entrenamiento en investigación de estudiantes de pre-grado, formación y consolidación de redes de investigación, construcción de cooperación internacional, consolidación del grupo de investigación, avance en la línea de investigación, etc. Para cada uno de los resultados esperados, identifique cómo verificar los logros respectivos.

Estrategia a utilizar para la transferencia de los resultados

Señalar la estrategia de transferencia de conocimiento de acuerdo al conocimiento básico, aplicado o tecnología en que deban de servir a los a los usuarios potenciales. Explicar brevemente la estrategia a utilizar para garantizar la transferencia de los resultados a los usuarios potenciales.

Estrategia de Comunicación

Todo proyecto debe plantear una estrategia de comunicación de los resultados, tanto en medios científicos como divulgativos. La investigación que no se publica es como si no existiera.

Las estrategias de comunicación pueden variar según el tipo de proyecto y la confidencialidad que requiera, pero en todo caso, debe haber una forma de someterse a la crítica autorizada y otra de llegar a amplios sectores de la sociedad. La estrategia debe prever los medios para que, tanto la reacción de los pares como la del gran público, vuelva a los investigadores y a las entidades financiadoras.

Se debe explicitar el compromiso (número de artículos) del investigador con un esfuerzo de publicación científica (en revistas preferiblemente indexadas, arbitradas o escalafonadas de reconocido prestigio internacional) y divulgativa a través de medios tales como videos, folletos, conferencias y, cuando sea el caso, de memorias o reportes técnicos especiales.

Trayectoria del Investigador y presentación del equipo de investigadores

Exposición breve indicando importancia estratégica y logros a partir de proyectos de investigación realizados anteriormente o en curso, apoyadas por la UNIVAFU o por otras entidades, incluyendo las publicaciones nacionales más relevantes al tema de la propuesta (Diferenciarlas de las ponencias en eventos y/o memorias), impacto de los resultados obtenidos, premios especiales, etc.

Cronograma de Actividades

* Descripción libre del cronograma de actividades

fecha

Actividad

Planteamiento del problema

Reporte final

8. Consideraciones adicionales

Se debe presentar evidencia escrita (carta de intención) de su deseo de participar y de sus compromisos para con el proyecto. Los asesores propuestos deben evidenciar experiencia en el área de conocimiento y en la metodología de la investigación. Se deben anexar las cartas de intención de las otras entidades participantes contempladas para el desarrollo de la propuesta. Cuando la línea de investigación del proyecto la desarrollan también otros grupos dentro o fuera del país, es necesario que se presente una estrategia de comunicación y articulación entre ellos.

Cuando la temática propuesta o los resultados del proyecto se encuentren relacionados con la empresa privada, se debe propender por una estrategia de participación de ésta dentro del proyecto y además se debe presentar una propuesta de estrategia de transferencia de resultados a sus usuarios.

9. Bibliografía

Metodología de la Investigación.- Roberto Sampieri & coautores.-

Mc. Graw Hill, segunda edición 1998

Categoría: Normatividad para la elaboración de propuesta de proyecto de investigación para tesis de maestría

Trabajo enviado por: José Gerardo Pérez Morales

jgpm@lmm.megared.net.mx

Doctorado en Dirección y Evaluación de los Recursos Humanos

Institución: Universidad del Valle del Fuerte. Los Mochis Sinaloa, México