lunes, 7 de febrero de 2011

El miedo a la crítica se esconde detrás de quienes callan sus puntos de vista

HOY ES MUY IMPORTANTE Y VALIDO EXPRESAR VERBALMENTE LAS COSAS, PARA NO SUFRIR LAS CONSECUENCIAS DEL SILENCIO.


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El miedo a la crítica se esconde detrás de quienes callan sus puntos de vista

A muchos les cuesta tomar la palabra ante los demás, porque no manejan técnicas de conversación.

Más vale sufrir un fracaso por opinar de más, que asumir una actitud pasiva y llenarse de frustración por no poder hacerse entender, dice un experto en oratoria.

A menudo dejan de lado sus propios deseos y necesidades para satisfacer a los demás, y en lugar de mejorar con las críticas, se bloquean cuando la gente les cuestiona lo que hacen, dicen o piensan.

Son las personas que viven con miedo a defender sus puntos de vista y prefieren vivir con la carga de que los demás siempre crean tener la razón.

"Una de las claves para salir de esta situación consiste en saber lo que se quiere. Después hay que aprender a comunicarlo y conseguirlo", señala Ángel Lafuente, experto en oratoria moderna y técnicas verbales.

Según este especialista, a mucha gente le cuesta tomar la palabra ante los demás, porque no manejan bien las técnicas de la conversación.

En la mayoría de los casos, son los pensamientos negativos los que "retienen" la lengua. Para desactivarlos, hay que tomar papel y lápiz y "oponerles" otros más constructivos, que faciliten la entrada en conversación.

Por ejemplo, en lugar de "no tengo nada interesante que decir" hay que pensar: "¿qué demuestra que no tenga nada interesante qué decir?". Remplace la idea de "si no digo nada tampoco seré mal juzgado", por la de "¿por qué van a juzgar mal mis palabras?".

¿Y cuál es la mejor forma de defender nuestros puntos de vista? "Cuando no se tiene claro qué se quiere ni cómo conseguirlo, se deja abierta la puerta a todas las exigencias ajenas que vulneran nuestra capacidad de decidir por nosotros mismos", señala Lafuente.

Para defender nuestras prioridades y derechos, y sentirnos seguros de que hacemos lo que nos conviene, primero debemos ser conscientes de cuáles son.

Más críticas, más inseguridad

A quienes ven tambalear su seguridad ante las críticas ajenas, les señala que "aunque no nos guste la forma como nos lo plantean, hay que tener en cuenta que, al criticarnos, nos están dando la oportunidad de aprender y hacer mejor las cosas".

Muchas veces nos ponemos a la defensiva cuando cuestionan nuestro modo de pensar, sentir o actuar, porque pretendemos no fallar nunca o ser perfectos, lo cual es imposible.

"Aceptar con naturalidad las críticas de los demás y reconocer que somos seres falibles no menoscaba nuestra seguridad o confianza. Por el contrario, es un síntoma de fortaleza y nos ayuda a crecer personalmente", dice el experto.

Aprender a negociar

Algunas personas sienten que no tienen derecho a solicitar lo que quieren. "Para su bienestar, deben concederse el derecho a pedir, aunque también conceder a los demás el derecho a negarse o negociar, comprendiendo los necesidades y deseos ajenos, así como cada uno tiene los suyos", señala Lafuente.

Exigir que nuestras demandas sean siempre aceptadas es un comportamiento agresivo. Que nos nieguen algo puede ser decepcionante, pero más vale sufrir un fracaso que adoptar un comportamiento pasivo no pidiendo nada.

El experto aconseja efectuar la petición de manera directa, con precisión, comenzando por un "yo" y teniendo en cuenta al otro: "hoy quisiera salir media hora antes del trabajo, comprendo que eso plantee problemas...".

Otras personas no saben expresar su desacuerdo ni hacerse oír, pero es indispensable saber decir "no" para protegerse, situar nuestros propios límites y evitar que nos invadan con peticiones excesivas.

"Mostrarse incapaz de oponer la menor negativa es como ser una casa sin puertas ni ventanas: los elementos externos pueden estropear sus cimientos", dice Lafuente.

Cuatro trucos muy efectivos para hablar sin problema

1. Al iniciar una charla es mejor arrancar con temas triviales o dejando que los demás hablen de ellos mismos. Después es más fácil plantear puntos de vista.

2. Haga una lista de lo que sea importante y desee disfrutar, siendo tan generoso como lo es con otros. La lista le ayudará a responder ante cuestionamientos.

3. Sepa decir 'no', en lugar del acostumbrado 'sí, pero...'. Sepa que no tiene que dar siempre una justificación. Al hacerlo, facilita que otros le pidan explicaciones.

4. Repase y repita estos consejos hasta que los adopte como una forma propia de comportarse cuando desea pedir lo que usted considera que es justo.

OMAR SEGURA

JEFE DE REPORTAJES

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