lunes, 7 de febrero de 2011

Ética en la administración de proyectos

Por Norberto Figuerola, PMP

Como instructor de Project Management he dictado varios cursos y seminarios, incluyendo los relacionados con la preparación de los estudiantes en el examen que toma el PMI para la certificación profesional PMP. Como en dicho examen se agrega además de las nueve áreas de conocimiento preguntas sobre ética profesional y diversidad cultural, siempre tuve la inquietud de escribir algún artículo al respecto, sobre todo porque también he dictado cursos exclusivos de Ética.

El factor disparador del presente escrito fue recibir la revista mensual PM Network de Octubre 2008, en donde se presentaron una serie de artículos relacionados con la responsabilidad social y ambiental que tienen las empresas y de hecho los PM cuando encaran sus proyectos. Permítanme resumirles algunos párrafos de la editorial normalmente escrita por el presidente y CEO del PMI Gregory Balestrero: “Que pensaría el lector si esta fuese la última tirada de la revista dado que la pobre gestión de recursos del planeta lo ha deforestado y no tenemos más papel? El compromiso social y con el planeta hará que más y más proyectos serán medidos en términos de ganancias sociales y al medio ambiente y no tanto económicas.

El PMI invita a repensar a sus miembros en el modo en rehacer las cosas, tal es asi que la propia revista comenzará a publicarse en un papel más protector del medio ambiente reconocido por el SFI, lo que significa que proviene de bosques que son manejados en forma sustentable”. Los proyectos que presenta dicha tirada nos hacen reflexionar en el grado en que muchas empresas están observando el impacto social y ambiental de sus proyectos, el grado de sustentabilidad de sus procesos productivos y la nueva ola “green”. CSR (Corporate Social Responsability) o RSE (Responsabilidad Social Empresarial) ya no es sólo un grupo importante de organizaciones mundiales (ong’s y org’s) en búsqueda de un mundo mejor y más justo sino que está ya instalada en las grandes compañías y corporaciones y está siendo promocionada además dentro de las pequeñas y medianas.

La mayoría de las asociaciones profesionales, institutos y entes de certificación profesional como el PMI®, verifican, controlan y estimulan el comportamiento ético de sus asociados, favoreciendo a aquellos que, entre otras cualidades, tengan alguna participación en tareas comunitarias. Dichas organizaciones ven aumentado su prestigio si sus miembros y asociados son reconocidos por sus pares, por sus clientes y por la sociedad en general como personas con altos estándares éticos.

Fraudes contables, acciones y decisiones empresariales que perjudican a personas, sociedades y al medio ambiente, generan en quienes resultan afectados y en la opinión pública en general una demanda de transparencia más que evidente en la actualidad. En el contexto del administración de proyectos, resaltamos la temática de la ética en la necesidad de determinar la integridad organizacional, la relación entre dicha integridad organizacional y la del proyecto, la responsabilidad ética del gerente de proyecto, incluyendo el comportamiento ético en el éxito tanto del proyecto como de la organización.

Estos temas exceden la simple consideración del cumplimiento o no de leyes y normas (delitos, sobornos, extorsiones, tráfico de información confidencial, prácticas comerciales cuestionables, discriminación, contaminación, etc.). Se incorporan a la jerga profesional conceptos como “desarrollo sustentable”, “stakeholders”, “accountability”, responsabilidad social, etc., que cambian el fin clásico que primaba antes en las empresas, como era el de solamente dar la mayor rentabilidad y rendir cuenta a sus accionistas, propuesto por Milton Friedman, sumándole a esto también las consecuencias del accionar de las empresas sobre el medio ambiente, los empleados y la sociedad en la que se desarrollan, mediante una visión socioeconómica de bienestar social.

El Código de Ética y Conducta Profesional del PMI vigente desde el 1ro de enero de 2007, incluye disposiciones obligatorias sobre las cuales todos los miembros voluntarios y los certificados serán tenidos como responsables, incluyendo por ejemplo temas de conflictos de intereses. Sólo como resumen comentaré que consta de 5 capítulos el primero nos habla sobre la visión y aplicabilidad del Código (Incumbe a todos los miembros del PMI®, no-miembros que posean una certificación del PMI®, no-miembros que se postulen a un proceso de certificación en el PMI® y no-miembros que desarrollan una actividad voluntaria en el PMI®). El resto de los capítulos está dividido en secciones que contienen estándares de conducta alineados con los cuatro valores identificados como más importantes para la comunidad de Gerentes de Proyecto que forman la base de la toma de decisiones y que guían sus acciones: Responsabilidad, Respeto, Justicia y Honestidad.

Pereira, Abril 12 de 2010

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