COLEGIO MARIA DOLOROSA
BACHILLERATO EN ADMINISTRACION DE EMPRESAS
AREA DE PROYECTOS EMPRESARIALES
ECORREGION EJE CAFETERO:
A PESAR DE TODO, AVANZAMOS[1]
Oscar Arango Gaviria
Profesor Universidad Tecnológica de Pereira
Coordinador Comité Técnico, Alma Mater
DIFICULTADES
Si bien el trabajo en pro de la Ecorregión ha tenido progresos, es evidente que enfrenta dificultades de diferente magnitud y complejidad. A continuación se sintetizan algunas de los problemas que de manera notable continúan obstaculizando una mayor dinámica en la construcción social, cultural y política de la Ecorregión.
Politico institucionales
Un grupo representativo de potenciales aliados de la propuesta subordinan en gran medida cualquier opción de éxito a decisiones iniciales de la dirigencia político partidista. Se asume con gran escepticismo la vía inversa. No se reconoce que una manera de transformar la política pública (de eso también debe ocuparse la Ecorregión) es precisamente introduciendo prácticas a través de las cuales se pueda permear la vida político partidista con iniciativas que lleguen desde la sociedad civil organizada, la academia o los gremios.
Gran parte de la dirigencia política no asume ninguna propuesta que trascienda su jurisdicción político-electoral, lo cual supone que sus compromisos se concentran en aquel territorio donde claramente se puedan cosechar electores. Aunque esta realidad se matiza por la figura de la circunscripción nacional para Senado y las circunscripciones de minorías.
Aunque es una concertación compleja, no debe descartarse que en un futuro no lejano se pueda incorporar a los programas políticos de los partidos (y ya no de los candidatos aislados) el debate alrededor del desarrollo regional con sus respectivas propuestas.
La confianza, el capital social y demás requisitos sociales, culturales y políticos indispensables para afianzar la Agenda de la Ecorregión son todavía bastante embrionarios y frágiles. Hay quienes continúan juzgando como batallas perdidas de antemano los esfuerzos que desde diferentes frentes se están adelantando en pro de un reordenamiento territorial.
Ecorregion y reordenamiento territorial
En gran medida el debate alrededor de la Ecorregión remite a la normatividad vigente y a la necesidad de una Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial. Hay quienes están dedicados a esperar la aprobación de esta ley para, ahí sí, proceder a reordenar el territorio de la Ecorregión. Asumen que es sólo en el escenario del Congreso donde inicia y finaliza cualquier posibilidad de cambio en el ordenamiento territorial vigente. En este sentido, se trata de una actitud bastante proclive al centralismo, dedicada a esperar que desde las instancias nacionales se determinen las instrucciones acerca de cómo debe ser la relación de la sociedad con la naturaleza en este territorio y de cómo deben reorganizarse política e institucionalmente las relaciones entre gobernantes y gobernados. No asumen el reordenamiento territorial como una opción que tendrá viabilidad real si desde la Región se construye Nación.
Quizás como consecuencia de lo anterior, algunos consideran que es en los actuales límites departamentales donde debe iniciar y concluir el mayor esfuerzo de construcción regional. Por ello no extraña que una de las dificultades de lenguaje consista justamente en confundir ‘Departamento` con ‘Región`. De manera sorprendente el profesor Orlando Fals Borda acaba de sugerir que el mejor camino del reordenamiento territorial para el Valle del Cauca es que el Departamento se autotransforme en Región Autónoma[2].
Más todavía, puesto que en la Asamblea Constituyente de 1991 se hicieron graves concesiones en esta materia, la perspectiva de construcción de Región como entidad territorial quedó reducida a la articulación de dos o más departamentos completos. A muchos les cuesta gran dificultad aceptar que una propuesta de trabajo común interdepartamental no sea con todo, sino con parte de un departamento. Este es nuestro caso específico en el norte del Valle y el noroccidente del Tolima.
La actual configuración territorial y subregional de los departamentos es también otra dificultad a tener en cuenta. Está claro que en un mismo Departamento coexisten, y a veces se superponen, estrategias de desarrollo territorial. Un Departamento puede tener, como en el caso del Tolima, una mirada hacia Bogotá, otra hacia el sur y otra más hacia el norte, donde estaría la propuesta de la Ecorregión. Pero hasta ahora la vocería política al mando en la gobernación de este Departamento ha puesto a predominar el acercamiento hacia los departamentos del sur (en la administración de Guillermo Jaramillo) y hacia Bogotá (en la actual administración). En todo caso, la opción del territorio tolimense que hace parte de la Ecorregión está ahí como una potencialidad y no excluye, sino que bien podría complementar las otras dos alternativas.
En todo caso, persisten temores ocultos y temores públicos: que la Ecorregión se transforme en Entidad Territorial, o que la Ecorregión sea un instrumento al servicio de la fragmentación departamental.
La Ecorregión como construcción cultural
Desde el punto de vista cultural, incluso, tenemos grandes dificultades para aceptar que las fronteras territoriales del Eje Cafetero trascienden los límites de Caldas, Quindío y Risaralda.
Las cordilleras se aceptan como grandes obstáculos para construir la Ecorregión sólo cuando conviene. La Dorada es de Caldas, es decir pertenece al tradicional concepto de Eje Cafetero y no se coloca en duda esta realidad, a pesar de que está ubicada sobre el valle del río Magdalena en la ladera oriental de la cordillera Central. Pero se ve como un imposible, por las distancias y otras razones, que al proyecto de Ecorregión se puedan y deban sumar los municipios tolimenses que comparten el ecosistema, la historia, la cultura, la economía que tiene asiento en esa misma ladera.
Algo similar puede afirmarse con relación al norte del Valle y los sistemas históricos de poblamiento en la ladera oriental de la cordillera Occidental.
Tampoco está suficientemente saldado el debate contra los que descalifican el nombre de Eje Cafetero, porque ‘ya no somos café’ o porque ‘no queremos ser solo café’.
Dimensión institucional
De la cultura volvemos a lo político institucional. Salvo la iniciativa de Paisaje Cultural Cafetero, no hemos tenido una propuesta contundente que permita sumar a la Federación de Cafeteros como un socio estratégico a la propuesta de Ecorregión.
Mal se haría en desconocer que los Comités Departamentales de Cafeteros no necesariamente interactúan a escala regional y que sus planes y presupuestos tienen límites específicamente departamentales.
Las relaciones con el Gobierno Nacional han sido desiguales, inconsistentes y poco creativas. La iniciativa de un Pacto Región-Nación que iluminó el trabajo durante 2003, se desdibujó por cambios en el Ministerio de Ambiente y vacilaciones en el Departamento Nacional de Planeación.
Todavía operamos al interior de la Ecorregión con grandes dosis de centralismo. Las autoridades locales, en particular las de los pequeños municipios, no han sido convocadas y quizás aún no reconocen siquiera su rol potencial en este proceso.
Las comunidades étnicas, en particular las comunidades indígenas, no han sido citadas a evento o instancia alguna de la Ecorregión. Carecemos por completo de interlocución con ellas, sin importar que tengan una buena parte del territorio en sus manos y estén organizadas en 38 resguardos.
El Gobierno Nacional, los ministerios y los institutos descentralizados tienen una presencia territorial institucional en la Ecorregión bastante caprichosa y heterogénea, lo cual contribuye a generar tantos mapas político administrativos cuantas entidades estatales existen.
La Ecorregión como red de redes aún no se articula de manera significativa y los eventuales nodos son apenas tímidos y débiles enlaces.
Alcances de la agenda
La perspectiva de un desarrollo fundamentado en la plataforma natural, en una adecuada oferta de bienes y servicios ambientales, pero flexible y abierto a las dinámicas de la economía internacional, tanto como el horizonte de un desarrollo humano que defienda en primer lugar las libertades políticas y la construcción de ciudadanía, no gana todavía un lugar predominante en los escenarios de la planeación regional.
Un grupo relativamente grande de amigos de la Ecorregión se empeñan en reducir la propuesta a los linderos de una agenda ecológica y con ello limitan sus reales alcances y enajenan la posibilidad de conseguir nuevos e importantes socios.
Aunque este no sea su propósito, la Agenda para el desarrollo sostenible de la Ecorregión compite con otras agendas: la del PNUD, la del centro occidente y la agenda interna. Dicho en otras palabras, la coexistencia de agendas ha generado una inesperada dinámica en la que prácticamente todas han resultado perdedoras.
Dicha Agenda solo nos compromete formalmente y si bien desde fines de 2004 se dispuso de una ruta para integrar la dimensión del desarrollo humano, no hemos hecho lo suficiente para transformar estos temas en proyectos específicos, en movilización social y en construcción de ciudadanía.
Hacen falta acuerdos estratégicos sobre modelos de desarrollo que den prioridad a lo social.
Planeación
Las Areas para el Desarrollo de la Producción Sostenible –ADEPROS- representan un eje articulador de la propuesta de Ecorregión, pero apenas están dibujadas de manera bastante preliminar, a mano alzada, si se quiere.
Sólo marginalmente, o por lo menos, solo formalmente los planes territoriales de desarrollo y los planes de ordenamiento territorial reconocen la perspectiva ecorregional como dimensión articuladora de sus visiones.
Un sector de analistas persiste en defender la idea de ‘todo o nada’, esto es, solo le sirven proyectos que cubran la totalidad de los 92 municipios de la Ecorregión. No acepta que se trata de un proceso que se está construyendo sobre la base del progresivo copamiento territorial y que está siendo retroalimentado con fundamento en la más variada forma de acuerdos supramunicipales, supradepartamentales e interinstitucionales.
La perspectiva de Ciudad Región Eje Cafetero sólo es un escenario de planificación en los espacios académicos, pero todavía no en los escenarios político institucionales. Algo similar sucede, por supuesto, con la Ecorregión propiamente dicha.
Educación e investigación
La Ecorregión Eje Cafetero todavía no es objeto de trabajo cotidiano en las aulas escolares. Los libros que circulan por las aulas de nuestros establecimientos educativos no mencionan siquiera el concepto. La geografía, la historia y las demás disciplinas se enseñan a nuestros niños y jóvenes pasando por alto las nuevas realidades territoriales. En las universidades, sólo marginalmente se ha logrado algún nexo entre este proceso y las estructuras curriculares.
Una parte importante de la intelectualidad y de la dirigencia de las organizaciones de la sociedad civil carece de nexos reales con las propuestas generales y las expectativas de la Agenda.
Otro grupo de personas, empeñadas solo en ver resultados tangibles de la Ecorregión, descalifican –no se sabe si de buena o mala fe- cualquier iniciativa encaminada a estudiar y documentar con rigor académico las propuestas defendidas desde la Agenda. Ellos requieren resultados ya, lo demás lo descalifican como mera palabrería.
Comunicaciones
Es claro que las dificultades de orden cultural están íntimamente asociadas a una evidente debilidad del proceso en el componente comunicacional.
Bien podría afirmarse que aún nos movemos con una iniciativa que sólo es conocida por un grupo bastante reducido de la población que habita en los 92 municipios de la Ecorregión.
Hasta ahora no se ha contado con un programa de Comunicaciones que posicione y debata públicamente, de manera sistemática y cotidiana, en todos los medios, la perspectiva ecorregional. Se carece de una política pública a través de la cual los medios de comunicación hagan visible su acuerdo con la necesidad de una estrategia de desarrollo regional, y ya no sólo departamental.
Por si fuera poco, algunos de los medios de comunicación persisten en sobredimensionar los elementos de tensión y conflicto, apenas normales en el reordenamiento territorial, y dejan a un lado los saldos pedagógicos de las experiencias positivas de acercamiento y encuentro.
Cooperación internacional
Con excepción de la GTZ, no se ha conseguido que la cooperación internacional reconozca la Ecorregión como un territorio con vida propia y realice concertaciones que atiendan la visión y los lineamientos establecidos en la Agenda para el desarrollo sostenible que se acordó desde 2002.
El PNUD trabaja con un concepto de Eje Cafetero y una territorialidad limitada a Caldas, Quindío y Risaralda.
Las demás agencias de cooperación casi siempre realizan inversiones y apoyos puntuales alrededor de los límites de un departamento en particular.
Financiación del desarrollo
En fin, carecemos de información que nos permita dimensionar, en el mejor de los sentidos, la magnitud y la fuente de los recursos indispensables para financiar el desarrollo regional como está concebido en la Agenda.
… A PESAR DE TODO, AVANZAMOS
No obstante lo dicho, seguimos siendo una región marcha, que no se ha sentado a esperar las decisiones de las autoridades del Gobierno Central ni se ha limitado a hacer antesala para que lleguen los grandes acuerdos políticos que despejen completamente el camino y hagan de la construcción regional en Colombia un escenario excento de conflictos y tensiones.
En 2002 conseguimos que el Plan Nacional de Desarrollo reconociera la existencia del proceso y anunciara la decisión del alto gobierno de acompañarnos. Aunque es una cuenta pendiente, en el futuro seguramente nos servirá para diversas negociaciones.
Contra las voces apocalípticas que anunciaban que la propuesta sería flor de un día, el trabajo alrededor de la Ecorregión ha trascendido prácticamente tres períodos de gobierno de autoridades territoriales y dos nacionales. No se ha conseguido todo lo deseado, pero allí queda el expediente que muy seguramente contribuye a generar legitimidad.
Hemos discutido intensamente sobre el tema y, por ahora, nos mantenemos en la idea de vigorizar un Comité Técnico y una Secretaría Técnica de la Ecorregión que pueda responder por la dinámica general del proceso sin más institucionalidad que la otorgada por nosotros mismos. Con ello quizás hemos perdido oportunidades de conseguir nexos más fuertes con otras instituciones públicas o privadas, pero hemos garantizado formas de trabajo autónomo, flexible y, lo que es más importante, basado en proyectos de común interés.
Por lo demás la experiencia del Comité Técnico prueba, por si hiciera falta, la importancia del trabajo en red, de manera horizontal y democrática.
Debo admitir que otro de los logros en bien de la Ecorregión es, sin duda, el haber conseguido un acuerdo estratégico que se transformó en la Agenda, y que entre todos no solo hubiéramos aceptado que la primera versión de dicha Agenda resultaba a todas luces incompleta, sino que hayamos encontrado la manera de complementarla con la dimensión del desarrollo humano su contenido original.
Ahora tenemos enfrente un desafío de múltiple dimensión. a) Como tal, la Agenda debe servir de instrumento para movilizar social y políticamente la población en pro de los objetivos allí consignados; b) Además de la Agenda para la Ecorregión, se cuenta con las Agendas Departamentales Internas y es indispensable y urgente buscar un entendimiento para construir una Agenda Interna Regional propiamente dicha; c) A estas dos Agendas debe sumarse la necesidad de dotar a este territorio de una Agenda Regional de Ciencia, Tecnología e Innovación que sirva, esencialmente, al norte trazado por aquellas.
Desde el 2000 se cuenta con un convenio entre las cinco Corporaciones Autónomas Regionales con asiento en la Ecorregión y este acuerdo, aún por encima de las dificultades que se puedan observar en el manejo puntual de algunos temas, indica que sí es posible un manejo interinstitucional que responda por proyectos regionales.
De igual forma, desde el 2000 se viene construyendo la Red de Universidades Públicas del Eje Cafetero, Alma Mater. Sin duda, este es un instrumento puesto al servicio del desarrollo regional y del pacto con el Estado central. No en vano su slogan fundacional reza: “desde la región académica construyendo Nación”.
Podemos aceptar como un hecho que, en efecto, se ha consolidado nuestra capacidad regional de análisis: han prosperado las maestrías que trabajan problemas regionales; han prosperado proyectos de investigación interinstitucional, y crecen las redes académicas. En una palabra, la región empieza a ser objeto de trabajo por un número cada vez mayor de estudiantes profesores e investigadores de las instituciones de la Red.
Además la expresa voluntad de universidades privadas (entre ellas la Universidad Autónoma de Manizales, la Universidad Católica Popular de Risaralda o la Corporación Universitaria del norte del Valle) para comprometerse académicamente con el futuro de la Ecorregión, indica que en el frente académico no estamos derrotados y que los mejores días están por llegar en bien de un mejor conocimiento de la realidad regional.
Empiezan a asomarse importantes esfuerzos y voluntades de trabajo supramunicipal y las Asociaciones de Municipios crecen en cantidad y calidad Así lo atestiguan las asociaciones de municipios cordilleranos en el Quindío y el Tolima; en el norte del Valle; en Caldas con epicentro en Supía; en el occidente de Risaralda, con Belén, Apía y Santuario; en el norte del Tolima).
La perspectiva abierta por el Decreto sobre planes de cuencas hidrográficas favorece, sin duda, la planificación subregional en la Ecorregión y sirve de escenario propicio para avanzar en acuerdos interinstitucionales.
Hay nuevos mapas político institucionales que favorecen la perspectiva de la Ecorregión, total o parcialmente. Algunos de estos mapas ya se aproximan a las nuevas realidades socio económicas y territoriales en las se soporta nuestra propuesta. Este es el caso del Incoder o de la propia Policía Nacional.
Este año se conformó la Asociación de 8 Cámaras de Comercio del Eje Cafetero –Asoeje. Si bien no se trata de un utensilio estrictamente pensado para servir a la construcción de la Ecorregión, es evidente que una adecuada concertación interinstitucional terminará por hacer visible el interés del empresariado por las nuevas formas del ordenamiento territorial. Por ahora complace saber que Asoeje se ha integrado al trabajo del Comité Técnico de la Ecorregión como uno más de sus miembros.
En materia de comunicaciones también se cuenta con una luz al final del túnel. Poco a poco se han ido construyendo nuevos espacios y acuerdos para cumplir la tarea. Existen opciones de comunicación que debemos utilizar con gran responsabilidad. Por ejemplo, el convenio Telecafé-Alma Mater; la oferta del periódico La Tarde para publicar una columna de la Ecorregión, o el trabajo persistente y cada vez más amplio que se viene desarrollando a través de las bases de datos con miles de correos electrónicos. Varios de nuestros portales han abierto con generosidad sus puertas para realizar, entre otros, el trabajo comunicacional alrededor de la Ecorregión.
De otra parte, la publicidad comercial y los anuncios publicitarios del empresariado en la gran mayoría de los casos es proclive a usar positivamente el concepto de Eje Cafetero, así muchos de ellos no tengan conciencia de la jurisdicción que se quiere describir.
Aún con sus limitaciones, los macroproyectos de infraestructura vial y de equipamientos favorecen el horizonte de la Ecorregión. Nos acercan en todos los sentidos.
Debo recordar a este calificado auditorio que la Ecorregión la estamos construyendo con grandes dosis de autonomía; con más voluntad que respaldos jurídico-políticos; en múltiples escenarios; con los más variados actores y en las mas disímiles escalas. Por lo tanto, nuestro trabajo debe valorar como altamente positivo cualquier esfuerzo supramunicipal que se produzca, y si es de carácter supradepartamental, cuánto mejor.
Quisiera creer que esta Red de Planificadores contribuirá, desde su propio y particular escenario de trabajo, a tejer la Red de Redes, esto es, a construir la Ecorregión Eje Cafetero.
REPRODUCIDO POR:
ORLANDO URIBE BUITRAGO
Profesor de proyectos
[1] Texto leído en la tercera reunión de la Red de Planificadores de la Ecorregión Eje Cafetero. Manizales, octubre 8 de 2005
[2] “Lo más apropiado para el Valle –dice este investigador y dirigente- en las actuales circunstancias, ssería seguir como está y proclamarse él mismo como Región Autónoma, en desarrollo de los artículos 285, 287 y 300 de la Constitución Política”. Caja de Herramientas. Septiembre, 2005. p. 8